Reseña: ´I, Tonya´ apunta más allá de victimizar a Tonya Harding

sábado, 13 de enero de 2018
¡Hola a todos! No sé si será la temporada de premiaciones o en realidad empecé el año leyendo muy buenos libros y viendo muy buenas películas lo que me hacen sentir motivada a sentarme y reseñar. Con pocas películas me he sentido así de entusiasmada de reseñar como esta y no quiero dar más preámbulo al asunto.
Para los aficionados del deporte que tienen recuerdos lúcidos de los noventas, es posible que el nombre Tonya Harding les suene muy familiar. Tonya fue una patinadora de hielo artística que desde muy joven mostró talento para dicho deporte, perseveró a tal punto que a pesar de las dificultades logró participar dos ocasiones en los Juegos Olímpicos de Invierno. Sin embargo, su talento no fue lo que en realidad hizo sonar su nombre. En enero de 1994 la patinadora Nancy Kerrigan fue atacada por un hombre al salir de su entrenamiento, luego se supo que el exmarido de Tonya y su guardaespaldas fueron quienes pagaron al agresor para evitar que Nancy participara en el campeonato nacional y no fuera tomada en cuenta para el equipo que participaría en los Juegos de ese año. El incidente provocó que los Juegos se convirtieran en un show mediático incontrolable y tanto el nombre de Harding como el de Kerrigan sonaran por todo el mundo. Al regresar de los Juegos Olímpicos, Tonya fue sentenciada 3 años de libertad condicional y se le expulsó de la Federación de patinaje artístico sobre hielo, por conspirar en contra de su compañera.


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I, Tonya no solo nos retrata el incidente sino también nos hace seguir la vida de Tonya desde que era una niña hasta su situación luego de los eventos ocurridos.  Nos ayuda a comprender que tal vez ella es quien es por todas las situaciones en las que se vio envuelta; desde una familia disfuncional, una mamá cruel, un matrimonio prematuro donde demostraba que la violencia era la única expresión de amor que ella conocía, hasta jueces que esperaban más de lo que su condición económica le podía permitir. Esta película más que victimizar a Harding te hace entenderla; no pretende volverla la buena de la historia, pero sí te abre las puertas para que conozcas su lado de la verdad.

Es un drama biográfico donde la misma acidez de las situaciones lo convierten en una comedia; dicho esto quiero aclarar que es un sentido del humor crudo y negro. Si entras a la película esperando que sea una comedia donde los personajes hacen chistes entre sí, saldrás muy ofendido. Aquí confieso que las únicas comedias que puedo disfrutar sin sentirlas un cliché son todas aquellas que utilizan este tipo de humor. Algo muy curioso que puedo decir, es que, aunque la película nunca pierde el enfoque del equilibro entre ambos géneros, la edición de video y de sonido a veces hacen parecer que estuvieras viendo varias películas a la vez, de una manera bastante asertiva; cada acto tiene su esencia bien marcada.

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Una característica genial es que los personajes rompen la cuarta pared y no solo en las escenas de “entrevistas”, sino también mientras realizan algo como parte de la historia, detienen lo que están haciendo, voltean a la cámara y hacen algún comentario a los espectadores. Incluso los personajes están conscientes que el espectador espera la escena del “incidente” y justo antes de que empiecen los sucesos previos al evento, te lo anuncian. Este rompimiento de la cuarta pared llega en momentos muy acertados e incluso impredecibles. Hay una escena muy especial donde han pasado varias situaciones y no te percatas que el personaje de LeVona no ha aparecido en pantalla. De la nada se corta la escena, sale ella en su sillón y le dice a la cámara algo como “no crean que aquí desaparezco de la historia”.

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Uno de los factores más memorables de esta película son las actuaciones. Margot Robbie demostró una vez más que lo suyo no es solo ser una cara bonita. Recuerdo que cuando se anunció su casting, mucha gente hizo ver que la actriz que se parecía a la verdadera Tonya era Amy Adams, una excelente actriz, aunque su participación pudo haber sido similar a la de Ashton Kutcher y Michael Fassbender como Steve Jobs: Kutcher podrá ser quien se parece físicamente, pero Fassbender fue quien interpretó mejor toda su esencia como persona. Margot nació para interpretar a Tonya. Sebastian Stan abrió las puertas para futuros papeles protagónicos, su talento es evidente y necesita pasar más tiempo en pantalla de lo que está acostumbrado a aparecer. Allison Janney personificó a uno de los seres más crueles y despiadados de la historia; la verdadera villana. Se tiene muy bien merecido todos los reconocimientos que está recibiendo por esta brillante actuación.


Mi calificación es un 9 de 10. Claro puedo ver cómo esta película terminará siendo una de mis favoritas del año, incluso una de mis comedias favoritas de toda la vida. Si les gustan los biopics se las recomiendo, siempre y cuando tomen en consideración tener la mente abierta para el tipo de humor que los va a atacar. 




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¿ya leyeron mi post sobre Big Little Lies?


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