Mr. Robot T1 | Reseña

lunes, 15 de octubre de 2018

Mr. Robot, Breaking Bad o Game of Thrones son el tipo de series que vemos hacer coincidir tanto a los fans como a la crítica con sus reacciones positivas y favorables. Todas las mencionadas además de contar una historia capaz de entretener hasta al más exigente espectador, poseen producciones que igualan e incluso superan a películas cuyos géneros o temáticas son similares en Hollywood. Para mí todas ellas son series que sé que eventualmente vería en algún punto de mi vida y la ventaja con la que resultó Mr. Robot favorecedora es que, al menos en Guatemala, el público que la ha visto (o comenta sobre ella) es relativamente poco y eso resulta a que no hayan muchos spoilers rondando por ahí, al menos no en mis feeds de redes sociales. Obvio con Game of Thrones aprendí que no siempre los spoilers son algo malo, pero nadie me puede negar que la experiencia se disfruta en otro nivel cuando no tenemos influencia de ningún tipo y no sabemos qué esperar. Lo que me hizo decidir a empezarla sí o sí fue tener una probada de Rami Malek antes de verlo en pantalla grande dándole vida al legendario Freddie Mercury en Bohemian Rhapsody, y aprovechando que Prime Video cuenta con las tres temporadas estrenadas hasta ahora, no podía perder más mi tiempo ¿veredicto del actor? la serie vale la pena solo por verlo a él hacer su trabajo.

Hablaré generalizado de la trama para no caer en detalles que puedan considerarse spoilers. Contrario a lo que deben estar pensando, Mr. Robot NO trata sobre robots... Yo sé, yo sé. Parece confuso pero al final de la primera temporada tendrá sentido, o eso creo. Tampoco es de ciencia ficción; es un drama estadounidense que sigue la vida de Elliot Alderson un ingeniero de día y un hacker justiciero de noche. Sí, la temática de un grupo de hackers queriendo botar el sistema social, político y económico en el que vivimos, haciendo el papel de Robin Hood de corromper a los ricos y corruptos para entregarles a los necesitados de quienes han abusado para lograr el poder, parece un cliché ¿cuántas veces no hemos visto a hackers descifrar los sistemas de seguridad bancario para dejar las cuentas de préstamos en blanco o a un enmascarado con la voz transformada interrumpir los canales de comunicación para anunciar su ilegal plan para lograr justicia contra el sistema opresor? sin embargo esta serie es más que esto. Su genialidad principal es sin duda alguna el narrador: Elliot. Lo que resalta con él es que no es el típico outsider que se ganó el estereotipo por ser un genio de programación, sino porque padece de ansiedad social, depresión y sumado a eso se automedica (es drogadicto, en resumen). Eso provoca que no sea un narrador fiable. Con el tiempo y a medida que lo conoces sabes que lo que te dice puede ser producto de su mente y no la realidad. De hecho, él está consciente del espectador pero duda de nuestra existencia, es decir, cree que somos también producto de sus alucinaciones.

Si pudiera resumir el show en una sola palabra sería impredecible. El principio te engancha, la mitad de la temporada te hace cuestionar si realmente es tan buena como la pintan pero los últimos tres episodios son los que hacen casarte con la serie. Me dio mucha curiosidad que no es como otras series que están ahora estrenándose; en las que el final de temporada no cierra y tienes que esperar un año para ver qué sucede o cómo se resuelve el conflicto planteado. En esta serie aunque te deja con más preguntas que respuestas, cierra el ciclo que abrió en el primer episodio y en mi opinión es excelente porque evita que no se quemen todos los recursos de la historia y da paso a nuevos arcos argumentales dentro de ella. La actuación me pareció fenomenal y la producción llega a sentirse como la de una película en la mayoría de episodios. Tiene ángulos de cámara bastante peculiares lo que hace de su cinematografía algo único en televisión. Su línea de tiempo es compleja pero no cuesta mucho entenderla. Para mí Mr. Robot es como ese episodio de Black Mirror del que te hubiera gustado tener segunda parte, pero aún más cercano al presente.

El show hace eco en muchas situaciones actuales lo que lo convierte en algo que tenemos que ver más temprano que tarde. Casi parece contradictorio que esté promoviéndolo dentro del canal que tanto cuestiona el protagonista. Y aunque el drama que rodea a Elliot tiene el enfoque principal, no quiere decir que al tema del hackeo se le reste importancia; todo lo contrario. El creador del show, Sam Esmail, hizo equipo con expertos en hackeo, ciberseguridad e informática para crear un guión lo más apegado a la realidad posible. No verán la típica escena de personas tecleando de manera veloz comandos que ni siquiera existen en la vida real. Como dato curioso, Rami Malek dijo en una entrevista que recibió un curso de mecanografía para poder interpretar de una mejor manera a su personaje. Hablando de interpretación, todo el cast hace un magnífico trabajo y lo que Rami hace es IMPRESIONANTE. No por gusto se llevó el Emmy en el 2016 gracias a su actuación ¿será prudente decirles también que desarrollé un tremendo crush por él? estoy en plan de ¡DENME TODO LO QUE TENGA A RAMI! esa genética egipcia hizo cosas divinas por ahí. 😉

Conclusión: no sé qué esperan para ver Mr. Robot. Si se quedaron por la mitad porque les aburrió, créanme que necesitan retomarla. El final lo vale todo. Estoy ansiosa por continuarla y ver cuál será la próxima misión de Elliot además de cuidarse las espaldas. Otra cosa interesante, es que Sam Esmail no teme en decir que "robó" muchas de las ideas de sus películas favoritas, así que si son muy observadores podrán notar a cuáles se refiere y cuál fue su inspiración para llevar a cabo cada una de ellas. Para Halloween conseguiré un hoodie negro y dejaré de dormir toda la semana previa para disfrazarme de Elliot.

Confíen en mí, vayan a verla y regresen a agradecerme 😝.  



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@kathiavc