Reseña de Cine: Nace una Estrella (2018)

viernes, 12 de octubre de 2018

El remake de una historia que ha sido contada múltiples veces, empezando por la versión original estrenada en 1937; sigue la vida de Jackson Maine (Bradley Cooper), un famoso cantante de country/rock cuya carrera se encuentra en peligro debido a los problemas que giran en su vida personal. Jack después de una presentación conoce a Ally (Lady Gaga) cantando en un bar y de inmediato se siente admirado por su talento. La atracción entre ambos es evidente y él no tardará en arrastrarla con él hacia el estrellato, porque por primera vez Jack se empieza a sentir él mismo. Sin embargo, en la lucha de Jack por salvarse de sus demonios, la de Ally por entrar a un mundo de fama donde no todo es color de rosa y la de ambos por nadar en contra de la corriente para salvar su relación, esta historia se convierte en una montaña rusa de emociones. 

Algo interesante de esta cinta es que debuta a su protagonista, Bradley Cooper, como director. Yo no he visto las películas anteriores así que no tengo punto de comparación en cuanto a su calidad como remake. Cooper hizo un excelente trabajo y los errores cometidos pueden ser enmendados en su próxima dirección. Pero lo que no se puede negar es que el trabajo que tuvo como actor es lo que realmente le hace llevarse la estrella. La historia que cuenta a través de Jackson Maine es desgarradora y muy pesada. No es la primera vez que lo vemos entregarse a papeles complicados y hacerlos de manera implacable, por eso mismo no esperaba nada menos de él. En cuanto a Lady Gaga, bajo mi perspectiva es que si bien su actuación estuvo muy bien, siento que el personaje no se aleja mucho a su verdadera persona. Eso no está mal, solo que dificulta la imagen de ella interpretando a otro personaje en el futuro (ya tuve la experiencia de verla en American Horror Story, y también pensé que era como uno de sus videos musicales). Lo que es un hecho, y nadie puede oponerse, es a la química que presentan ambos actores trabajando juntos en pantalla. Hacen sentir a sus personajes como personas reales que están viviendo a nuestro lado. 

El arco argumental presenta muchas subidas y bajadas: por momentos crees que será una de las películas más emblemáticas del año y por otros la consideras una película genérica más que con el tiempo se superará. Se llega a sentir larga gracias a partes que en mi opinión fueron innecesarias y que bien pudieron ser reemplazadas para abarcar otros puntos de la historia que se quedan en el aire. Por ejemplo, redunda mucho en los problemas de Jack, cuando siento que la historia de Ally tuvo bastante potencial; especialmente por la situación social en la actualidad. Para mí, su personaje pudo ser un portavoz de la problemática de género que existe en el showbiz, esa que tocan desde la primera parte de la película, donde le exigen a alguien con un talento muy obvio cambiar su apariencia para llegar lejos en la industria. La relación de ambos protagonistas se vuelve un poco fantasiosa y hará que espectadores escépticos resoplen de vez en cuando, como yo (jeje sí, hablo del insta-love). Pero al transcurrir la película me pude percatar que tal vez fue intencional para disimular la crudeza de la verdadera temática de la historia, el alcoholismo y la depresión. Pláticas muy necesarias de tocar y muy oportunas para la fecha (el 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental).

Sería muy osado pensar que esta película tendrá mención en los Oscars, peros si la tiene definitivamente será con su música. El soundtrack es uno de los mejores que he escuchado en mucho tiempo, desde la música, la letra, hasta la interpretación. Lo último era algo que me esperaba, porque aunque no soy fan de Lady Gaga, considero que tiene una de las voces más prestigiadas de la época y no me extrañaría que siga sonado por muchas décadas más. La fotografía en esta película también es digna de reconocerse, es capaz de hacerte experimentar la película de otra manera, como por ejemplo en las escenas de los conciertos, que sientes la experiencia bastante verídica. Es una película que vale la pena ver en el cine

Para concluir, sin entrar en muchos detalles tengo que ADVERTIR que es una historia con fuerte carga emocional y no la recomendaría si están atravesando una etapa crítica en sus vidas. En mi opinión, es una buena película, espero seguir viendo trabajos de Bradley como director ya que considero que tiene mucho potencial. Nace una Estrella me ha tenido dándole vueltas una y otra vez a ciertas escenas desde que salí de la sala de cine; en particular una donde no hay diálogo, solo Sam Elliot retrocediendo el carro (cuando la vean recuérdense de mí). Le doy un 4 de 5. No es la mejor película sobre la escena musical que haya visto, pero al menos alcanzó mis expectativas y no me decepcionó como otras (sí, Song to Song, te estoy hablando a ti).



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