Mr. Robot T2 y T3 | Reseña

miércoles, 21 de noviembre de 2018

Dos cosas que debo aclarar antes de empezar este post: la primera es que NO contendrá spoilers y la segunda es que hay reseña de la primera temporada para que vayan a ella por si aún no la han leído.

Como dije en la primera reseña, si bien la primera temporada cierra el conflicto planteado en el inicio, deja libres muchos rumbos que la serie puede tomar dejando al espectador sediento por saber cuál será el elegido. Las decisiones que toma Elliot al principio de la segunda temporada pueden parecer bastante ilógicas pero las justificamos cuando recordamos lo atípica que resulta ser esta historia. A medida que avanzan los episodios nos volvemos a encontrar con el mismo patrón de la primera temporada: un inicio envolvente (porque obviamente quieres entender lo que está pasando), una mitad lenta y un desenlace impactante. Patrón que se repite en la tercera temporada. En cualquier otra situación esto me parecería una manera de quemar el recurso y lo consideraría poco original, pero “poco original” sería el último adjetivo con el que se describiría Mr. Robot. La manera en que desenlaza cada temporada hace que cada minuto de ella valga la pena y también te hace olvidar que en algún punto la consideraste aburrida o lenta.

Siendo honesta, me gusta que series dramáticas o con temáticas serias tengan un ritmo constante y que su calidad vaya en aumento con cada temporada. Por ejemplo, es frustrante toparte con series que tienen temporadas buenas y otras que no tanto; que en algunas el argumento es interesante y en otras carece de sentido. Siento que esto tiende a darse en programas con varias temporadas y una trama extensa que debe seguir. Hasta sagas como Harry Potter o Star Wars tienen sus momentos aburridos y desesperantes. Por eso considero, que aunque será triste despedirme de un personaje como Elliot Alderson cuando recién lo conocí, que es sabia la decisión de Sam Esmail al dar por culminada la historia en la siguiente temporada por estrenarse (cuarta). Por suerte, en épocas de streaming, Mr. Robot siempre estará ahí para cuando queramos regresar a ella.

Otro patrón que se repite en las tres temporadas es el de los giros inesperados. Básicamente tienes que ver la serie alerta a cualquier detalle que puede tomarse como pista para formarte de tus propias teorías. Créanme, en Mr. Robot ningún cabo se queda suelto. Cada elemento que aparece en escena, cada encuadre, cada conversación que los personajes tienen, cada color, cada luz, cada toma, cada objeto en la escenografía, están ahí por una razón. Si la cámara enfoca un disco en blanco es porque ese disco tendrá relevancia más adelante. Así de atentos nos pide Sam Esmail, su creador y ahora director, que estemos. La segunda y tercera temporada ya no nos muestra tantas referencias a películas como la primera pero nos deja “huevos de pascua” escondidos por todos los capítulos ¿por qué nunca nadie consideró darle la oportunidad en el MCU a Sam?

A partir de la segunda temporada, la serie empieza a tratarse menos de Elliot (que sigue siendo el principal narrador) y da paso a otros personajes, incluyendo a nuevos que resultan ser igual de interesantes que los presentados al inicio. Mi favorita es definitivamente Dom, interpretada por Grace Gummer (hija de Meryl Streep que muy poco necesita hacer énfasis en ese nombre para demostrar que puede ser muy buena actriz a su propia manera). A medida que transcurren los episodios descubres que ciertos personajes no eran lo que creías y que el bando de los “buenos” y el de “malos” están compuestos por matices grises que pondrán a prueba la decisión de cada miembro de pertenecer en él o lanzarse al contrario.

La fotografía sigue siendo inusualmente hermosa. Es impresionante cómo el hecho de cambiar el ángulo de cámaras puede transformar por completo una producción y cómo estos pueden contar una historia propia. Mr. Robot no sería lo mismo si contara con la fotografía estándar de un programa de televisión, ya que hace que cada episodio se sienta como una película. El soundtrack tanto curado como original complementan de manera genial la historia y los sentimientos que se quieren transmitir en ella. El trabajo hecho por los demás actores se pone al mismo nivel que el de Rami Malek y espero que todos ellos obtengan su “Bohemian Rhapsody” en un futuro cercano.

Algunos highlights de las temporadas son: el cameo de Alf (sí, hablo del extraterrestre velludo. No hagan más preguntas), el monólogo de las religiones, el día de Back to the Future y la manera en que retratan cómo las acciones de los personajes de la serie influyen en sucesos reales (como la elección de Donald Trump en la presidencia). No tengo palabras para describir el glorioso final de la tercera temporada; es de las cosas más magistrales que he visto en mucho tiempo, incluyendo el cine, y siento una admiración tremenda por todo lo que ha creado Esmail ¡AH! Y antes de que se me olvide, todas las tenporadas tienen escena post-créditos en su último episodio.

Conclusión: si no la han visto, NO SÉ QUÉ ESPERAN. La nombré oficialmente mi serie favorita de la vida.
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¿Ustedes ya la vieron completa? ¿Cuál fue su temporada favorita? Déjenme sus respuestas en los comentarios y compartan si les gustó la reseña. XOXO



@kathiavc