Una película que te recuerda cada cinco minutos su título, mi reseña de A Dos Metros De Ti | Cine

sábado, 23 de marzo de 2019
CBS Films
Dos pacientes de Fibrosis Quística se conocen en el hospital donde residen, acceden tomar su tratamiento juntos y durante el proceso empiezan a enamorarse profundamente. Sin embargo, existe un problema que los separa, LITERALMENTE, dos metros de distancia; sobrepasar los límites podría provocarle una infección mortal al otro. Five Feet Apart es dirigida por Justin Baldoni

En cuanto vi el trailer de esta película no pude evitar pensar en automático en The Fault In Our Stars. Para aquellos que me conocieron en su época sabrán que fui muy fan, tanto del libro como de la película. Sin aires de crítica de cine, me parecía una buena adaptación y una historia que me hacía llorar tal cual María Magdalena en plena Pasión de Cristo. Me cuesta mucho abrirme a historias “nuevas” que prometen no más que ser una “copia” de algo que aprecio mucho. Claro, soy consciente que en pleno 2019 pedir historias 100 % originales es pedir un milagro. Obras maestras como La La Land, Mr. Robot, Game Of Thrones y Her fueron inspiradas de otras historias originales, pero están tan bien elaboradas que llegas a ignorar las ideas “robadas” y en su lugar lo ves como un “homenaje”. El problema aquí es mi queja constante con las historias juveniles, la mayoría de ellas llegan a convertirse en un cliché y no un homenaje a algo que las precedió. Es por eso que la película juvenil de Mean Girls (ligeramente inspirada de su hermana mayor, Heathers) ha tenido tanta trascendencia y logró convertirse en una película de culto como mi preciada ochentera

Five Feet Apart, o A Dos Mentros De Ti en español, cuenta con su versión literaria. Tanto el libro como el guión fueron escritos paralelamente y el libro no fue publicado mucho tiempo antes del estreno de la película. Muy similar a lo que sucedió con La Última Canción (2010). No tenía idea de eso hasta hoy, pero si me hubieran dicho que Five Feet Apart está basada en un trabajo publicado en Wattpad, yo me la creo. Y con eso bastará para que sepan la dirección que va a tomar esta reseña.

Les juro que entré con la mente abierta, si me gustó en su momento una película tan pretenciosa como TFIOS, no veía por qué no podía ignorar el hecho que me parecía una copia y disfrutarla. Incluso iba preparada para llorar, ya saben, soy de esa clase de personas que se empeñan en decir que “odia las historias melosas” y termina lagrimeando en la mayoría. Pero esta cinta me tuvo volteando los ojos desde el inicio hasta el fin. Voy a tratar de explicar parte por parte sin caer en los spoilers porque entiendo que muchos querrán verla y tampoco quiero arruinarles la experiencia al decirles el desenlace. Okey, para empezar ¿se recuerdan del típico cliché de las rom-coms donde la protagonista trabajaba en una revista o era escritora? Básicamente ahora ser Youtuber es la actividad del momento. Y no me mal entiendan, en películas como Eight Grade (2018) el hecho de que la protagonista sea Youtuber otorga relevancia a la historia; en películas como Five Feet Apart me parece un recurso un tanto ridículo para reforzar la idea de que la o el protagonista es millennial o gen-z. Aquí, el canal de YouTube de Stella (Haley Lu Richardson) sirvió como un comodín para que Will (Cole Sprouse) conociera partes de ella que podía averiguar… No sé, ya saben, simplemente conversando con ella. Me causó mucha gracia que Will encontrara su canal solo con saber su primer nombre.

Mi conflicto mayor con las historias juveniles en la actualidad es que todo resulta ser milagrosamente conveniente y el mundo confabula a favor de que los protagonistas logren su propósito ¿quieren preparar un banquete? ¡¿pues qué creen?! El hospital cuenta con una bodega secreta donde guarda los insumos para atender a sus pacientes VIP, incluyendo veladoras y cristalería (sí, en un hospital) porque es de sentido común. Un par de horas son necesarias para que un personaje haga lo que una persona promedio lograría en una semana si todo sale a su favor y la seguridad del hospital es eficiente sí y solo sí, los guionistas encuentran necesario que los personajes se metan en problemas. Si son quisquillosos como yo con los detalles y el tiempo, esta historia los va a molestar mucho. Detesto ver huecos en una trama y el que sea juvenil no justifica que sea escrita de una manera floja. Los adolescentes son personas capaces de leer entre líneas y es necesario que los detalles conecten entre sí, así sea con un acto de por medio o varios capítulos después.

No quiero opinar mal de los actores porque en verdad, el mal trabajo se lo lleva el guión. Además de ser oportunista tiene un diálogo que me hizo recordar a la Rosa de Guadalupe y no estoy exagerando. Incluso, The Kissing Booth, una película que he expresado con mucha vehemencia que detesto con todo mi ser y a la que no pude sacarle un solo punto positivo, tiene un diálogo más “maduro” y coherente que Five Feet Apart. Frases ridículas que me hacían reír en momentos supuestamente serios, tronar la boca y restregarme la frente incontables veces, sin mencionar las veces en que de verdad deseaba que se muriera un personaje a la mitad de la película para tener al menos un poco de sentimiento por la historia. Digo, esto no es culpa de los actores porque no puedo negar que tienen una carrera por delante si la vida les ofrece mejores oportunidades que esta, exceptuando a la mamá de Will que se “despierta” tal cual novela mexicana del Canal de las Estrellas y sigo sin creer cómo la escena que llegó al corte final. No quiero pensar que hubo varias tomas y esta fue la “mejor”. 

En un plano más generalizado de la historia, la sentí plana, predecible, floja y los personajes no son más que los típicos clichés: la adolescente precoz que es guapa pero no lo sabe y el audaz adolescente patán que en realidad no es patán y solo necesita de una adolescente precoz que es guapa y no lo sabe para que él le diga que está guapa y hacerlo actuar como un ser humano decente. Nunca hemos visto tal cosa— Eso último fue sarcasmo—. Les juro que tenía todas las intenciones de NO compararla con TFIOS pero fue imposible. Veamos: Hazel Grace era una joven precoz que estaba muy al tanto de su enfermedad y una de las cosas que la hacía aferrarse a la vida era el miedo de la separación de sus papás después de su muerte. Por otro lado, Gus Waters podrá no haber sido un patán pero era una persona muy audaz y con una perspectiva única de la vida. No olvidemos al mejor amigo pasional también enfermo. A TFIOS le ayudó desarrollarse en varios lugares y tener una transición de tiempo; y lo digo yo, que soy fan de la historias desarrolladas en un solo escenario. Para terminar de aderezar las comparaciones constantes que mantuve durante toda la película, sonó Wait de M83, incluida en el soundtrack de la adaptación de John Green.

Conclusión: mi calificación para A Dos Metros De Ti es 1 de 5 estrellas. No soporté la película, me parece simple, predecible y fácil de olvidar. También conflictiva porque no estoy de acuerdo en decirle a los pacientes que “nada va a pasar” si rompen las reglas de su tratamiento. Los adolescentes se merecen historias con más profundidad que esta, porque tienen la capacidad para entenderlas y disfrutarlas. No era mi deseo concluir en que es un intento fallido de TFIOS, es más, quería que no lo fuera, quería que me demostrara ser una película original y con carácter único. No lo fue. No la recomendaría pero ustedes son libres de verla si les llama la atención, no dejen que una mala opinión les arruine algo que a ustedes les gusta mucho.

A Dos Metros De Ti se encuentra ahora en el cine. 


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