Climax (2018) | Reseña SIN SPOILERS

domingo, 17 de noviembre de 2019

Ligeramente basada en una historia real ocurrida a mediados de los 90s, un grupo de jóvenes bailarines se reúnen a ensayar en un edificio abandonado durante una lúgubre noche de invierno. Deciden terminar la actividad con una fiesta donde descubren que su bebida ha sido alterada con LSD y terribles cosas empiezan a suceder. Lo que inició como manera de relajarse, termina por convertirse en la peor noche de sus vidas.

La película francesa fue escrita, dirigida y co-editada por Gaspar Noé; fue estrenada en el Festival de Cannes 2018 y distribuida en Estados Unidos por A24. Protagonizada por Sofia Boutella y un cast conformado mayoritariamente por bailarines sin experiencia actoral. La cinematografía y la edición a cargo de Noé y Denis Bedlow nos sumergen en un viaje que nos atormentará por días.

En el plano de apertura tenemos a una mujer arrastrándose por la nieve y dejando a su paso sangre indicándonos que acaba de escapar del infierno. Sus gritos nos lo confirma. La escena se corta y estamos ante un video casero donde un grupo diverso de jóvenes se presenta y platica sobre lo que el baile significa para ellos. Después, tenemos un deleite visual presentado en forma baile, tal resulta que es el “ensayo”. Terminan la práctica con una fiesta casual entre ellos donde beben para relajarse una noche antes de lo que parece ser una competencia importante. La fiesta transcurre, los jóvenes bailan y beben; poco a poco empiezan a notar que algo está mal con ellos y deducen que fueron drogados involuntariamente. A partir de ahí, tanto los espectadores como los personajes, saben que el horror es inminente.

Con el reducido espacio de un edificio abandonado en medio de la nada durante una noche nevada, hacen que este mal viaje se sienta angustiante. Por supuesto que la iluminación, los viajes de cámara y la música aportan a que la película se sienta una pesadilla real. Muchos de los sucesos violentos son dejados a la imaginación del espectador, pero la película es editada de tal manera que los gritos bastan para saber que no queremos verlos. Al menos que sean fanáticos del gore, claro. La actuación de Sofia me pareció hipnotizante y el resto del cast, a pesar de su poca experiencia en el ámbito de la actuación, se acomodaron muy bien a las intenciones de la película.

El primer acto tiene un buen arranque, pero cae de manera estrepitosa hasta la mitad de la película mientras vemos tomas de los personajes convivir entre ellos durante la fiesta. En lo personal, ninguna de estas conversaciones me hizo establecer un tipo de conexión con ellos, exceptuando Lou y Tito. A pesar de lo terriblemente lento en que suceden todas estas escenas, sabes que algo malo está por suceder. El segundo acto logra levantarse y emparejarse de manera exitosa. El final me gustó demasiado. Muchas cuestionantes en mi mente que son necesarias de resolver.

En sentido general la película me gustó, incluso mucho más que Suspira (2018). No considero que sea una película que vuelva a ver, sin embargo sí la recomendaría para los fans del terror psicológico y terror independiente. Es una primicia bastante original comparada con la oferta Hollywoodense. 

 Al momento de ser publicada esta reseña, Climax se encuentra disponible en Netflix.


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@kathiavc