Regresé al cine después de su cierre por COVID-19: experiencia + recomendaciones

miércoles, 9 de diciembre de 2020
Salas de cine en tiempos de COVID-19

Regresé al cine después del obligatorio —y por ocasiones, voluntario— encierro pandémico. Estaba muy indecisa y si me hubiesen preguntado meses atrás, mi respuesta habría sido un rotundo y seco “no”. Sin embargo, después de ver cómo la vida avanzaba a mi alrededor como si nada estuviera ocurriendo y las personas regresaban a su estilo de vida, empecé a cuestionarme mi abstinencia, especialmente porque otras cosas pueden ponerme más en riesgo que ir al cine. Lo medité un tanto y decidí hacerlo, no sin antes plantearme una serie de normas que debo cumplir: escoger una película menos taquillera, no comprar los poporopos que tanto me gustan para evitar quitarme la mascarilla y huir de los horarios más frecuentados

Desde que las salas de cine abrieron con Tenet, mis deseos por ir se incrementaron, especialmente porque las películas del director inglés, Christopher Nolan, se caracterizan por ser una experiencia en salas y no tanto en casa —el rollo viene más para los que entienden de sonido, y los efectos especiales por supuesto que se contemplan mejor en una pantalla especializada—, pero si me conocen lo suficiente, lo que más me motivaba a ir es que Robert Pattinson es actor secundario de la cinta y desde Amanecer: Parte 2 (2012) no veo una película de él en el cine (su cine es demasiado independiente y raro para las conservadoras y predecibles salas guatemaltecas). 

Fui al Cinépolis de Galerías Miraflores un miércoles. No contemplé el inconveniente de que era la semana de ofertas por el “Black Friday” y el centro comercial se encontraba excesivamente lleno para mi tranquilidad, por suerte, en el cine fue distinto el asunto. Las entradas las compré en línea con promoción de Visa Guatemala (2x1), también se mantiene el descuento de la mitad de semana. El vestíbulo (o área común entre cafetería, dulcería y taquillas) estaba desértico; te toman la temperatura al entrar y te preguntan si ya adquiriste tu entrada —de lo contrario, puedes adquirirla en dulcería—.  La sala tiene reducida su capacidad y dependiendo de cuál es, los asientos están separados por un espacio de cuatro butacas en promedio, en algunos casos pueden ser incluso más. Las butacas están disponibles en grupos de dos o tres, yo escogí un espacio de tres en la esquina superior derecha para poder tener cinco asientos vacíos a mi lado. 
AZUL=asientos disponibles, ROJO=asientos no permitidos, AMARILLO=asientos que compré, el recuadro verde marca los espacios que teníamos vacíos al lado mío.

Llegamos 15 minutos antes de que empezaran los avances, por lo que creímos que estaríamos solas con mi hermana —vivimos en la misma casa—. Después de varios minutos empezaron a ingresar más personas, en cuenta un grupo de cuatro integrantes que tuvieron que dividirse en parejas y sentarse en filas contiguas, ya que no podían estar todos juntos en una misma; uno de mis mayores miedos es que grupos de más de dos o tres personas quieran irrespetar las medidas e ignorar las butacas que el cine pide dejar vacías, porque no están marcados y no hay alguien supervisando. Espero que en otras sucursales respeten de la misma manera. En total fuimos 10 personas en la sala, todas separadas entre sí. En mi fila éramos las únicas, las siguientes dos filas y el resto de asientos que forman la columna derecha estaban totalmente vacíos, es decir, teníamos nuestro lado para las dos, el resto de asistentes se concentró del centro a la izquierda. 

Mi experiencia personal fue bastante gratificante y la sentí segura. Extrañaba muchísimo estar en una sala de cine aunque no fuera con las condiciones más favorables y me siguen haciendo falta los poporopos. Pienso repetir la experiencia, pero no lo haría tan seguido o con una función que pronostique bastante gente. 

Mis recomendaciones son: 
  • Buscar horarios poco concurridos, evitar semanas de estreno y fines de semana, el lunes es buena opción
  • Evitar comer para no quitarse la mascarilla, pueden comprar los poporopos para llevar y comer en casa
  • Evitar funciones en 3D, si las llegaran a haber
  • Detectar los asientos o filas menos buscadas
  • No ir en grupos de más de tres personas, y es primordial que todos vivan en la misma casa
  • No hablar durante la función, esto debería replicarse aunque no haya pandemia 
  • Si es posible, llevar un desinfectante para las butacas (aunque Cinépolis garantiza hacerlo entre funciones, prefiero duplicar la dosis) y no olvidar su alcohol en gel 
  • Al regresar a casa lavarse muy bien las manos, en lo personal opté mejor por bañarme
  • Cumplir con las políticas impuestas por el establecimiento y el Ministerio de Salud del país.
IMPORTANTE: si no se sienten seguros de ir, no vayan. No es obligación "si son fans de las películas" y nadie debe presionarlos a hacer algo que ustedes no se sienten listos todavía, la adaptación al mundo pandémico debe ser una decisión personal y no siempre es lo más sensato de hacer. 

Si tienen alguna otra duda y está en mis capacidades responderla, ya saben que me pueden escribir. 

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